Llueven pisco sours!
Llueven pisco sours a esta la hora de almuerzo en Denver. Frank canta "I get kick out of you " y otros de sus hits tan cincuenteros como " My funny Valentine ", tan post segunda guerra, casi tan obligadamente felices como despercudiéndose del horror, intencionadamente buscando recomponer desde el interior un mapa del futuro feliz o casi. El piano, los bronces de la gran orquesta, bien timbrados en bocas bohemias y sedientas de Mahattan, de New Jersey aburridas de la carestía de padres y tíos y deseosas de besos, de desenfado y futuro. Es el alcohol, el mismo que a esta hora en Santiago, Buenos Aires y Lima gatilla todo tipo de elucubraciones y conversaciones pendientes al amparo de una copa de vino, de pisco sour, de martini o Campari. El Otoño se nos viene encima con su manto amarillo y rojo y anaranjado y cientos de otros matices -- no kidding -- . Un sol pálido y tembleque como los de Valparaíso en la misma época del año, apenas alumbra la ciudad y sus suburbios...