Se escuchan Voces

Se escuchan voces...

Los ultimos dias.

Son estos los ultimos dias del verano de Sincity, un verano que sin embargo solo se acaba para nosotros los que partimos a otros lejanos lares del Septentrion.
Van por el sueño americano?, preguntan. No sé...que pregunta ridicula...si...también.

Sí. Vamos persiguiendo nuestras vidas en uno de sus devaneos...y ahora es en las planicies de Denver, al pie de las Rocosas.

Alguien grita... Nada es para siempre!!! ...
Esa frase no es conmutativa! Reclama otro.

No jodan.

La familia

Siempre busqué que me quisieran, siempre quise agradar y servir, para que me quisieran. Tal vez nací con un fuerte sentimiento de orfandad o me la adjudicaron: mi padre cuando nos abandonó y mi madre cuando omitió los signos que habrían quizás detenido la deriva en que cayó mi cabeza al no comprender cómo mi padre, ese padre que idealizan los niños, se desvaneció en el silencio.

Miento: Mi abuela me colmó de amor, salvó mi infancia.

Pero no pregunten mas!.

No me tengo lástima aunque a veces también me la tengo....pero ya no la gozo.
Siempre quise que me quisieran, pero me sentí sin derechos para convertirme en un niño problema o de esos con rabietas para llamar la atención, con la excusa de la ausencia de padre.

Tenía la certeza infantil que ante la ausencia del padre era yo el que debía afrontar esa responsabilidad hacia mis hermanos, y hacia mi madre, la obligación de apoyarla y sentirla desdichada. Troqué mis derechos de niño por una responsabilidad autoasignada o al menos permitida por los adultos.

Cuando llegó el día de gritarles a mis progenitores sus faltas, no me sentí bien. Descubrí en sus caras el dolor y comprendí que la vida es intrincada y compleja y simple a la vez y otra vez inasible en una palabra. A partir de entonces, consideré toda discusión sobre la vida como una pérdida de tiempo, que no tiene significado alguno sino para el que la inicia y sólo en ese momento....

Pero, basta...! no me pregunten mas....

Cuando llegó el tiempo de ser padre comprendí que algun día serían mis hijos los que me gritarían mis culpas y entonces decidí mostrarles mi lado débil, mis equivocaciones, la ansiedad y mis dudas de padre. Aquello no me redimirá de los gritos, pero al menos en algun lugar podré refugiarme.

Asi son las cosas, no jodan por favor!

Nos iremos y abriremos un paréntesis en nuestra vida. Hablaremos de acá y allá indistintamente hasta confundir con el tiempo cuál es cuál, acá, allá....

Caerá la memoria hecha trizas como un papel reseco por el sol. Glorificaremos la nostalgia. Viva la nostalgia! Huija las empanás, el vino tinto, el mar que tranquilo te baña, mierda!

Pero llegará la primavera a Denver en gloria su majestad y también el verano. Correrán vientos y el tiempo se encargará de todo como siempre.

Volveremos, ya callen! Sí, volveremos a cerrar el paréntesis que dejamos un dia abierto acá y regresaremos a cerrar el paréntesis que habremos abierto allá....o acá? Me confunden...

Cae la tarde.

Anaranjado se recuesta el atardecer sobre las hojas de nuestro jardin. Que será de mis muertos?
---qué tiene que ver! me gritan esas voces de nuevo---

Nada, pero da igual, suena bonito.... confieso que en noches como estas he muerto.





Sincity, Enero de 2004.

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